Un derrame ocular, conocido médicamente como hemorragia subconjuntival, puede producirse por acciones tan cotidianas como un estornudo fuerte, un esfuerzo al pujar, cambios bruscos de temperatura o incluso al frotarse los ojos.
Según el jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Juárez de México, Virgilio Lima Gómez, esta condición ocurre cuando se rompen pequeños vasos sanguíneos de la conjuntiva, provocando un llamativo enrojecimiento del ojo, aunque generalmente no afecta la visión ni causa molestias importantes.
El especialista explicó El especialista explicó que este padecimiento puede presentarse tanto en niños como en adultos y, en algunos casos, estar relacionado con conjuntivitis alérgica o lesiones en estructuras internas del ojo.que este padecimiento puede presentarse tanto en niños como en adultos y, en algunos casos, estar relacionado con conjuntivitis alérgica o lesiones en estructuras internas del ojo.
Además, indicó que existen derrames oculares externos, que suelen ser benignos y visibles, e internos, que no se observan a simple vista, pero pueden ocasionar disminución de la visión y estar asociados a enfermedades como la diabetes o problemas en la retina, por lo que requieren atención médica inmediata.
Lima Gómez señaló que las hemorragias subconjuntivales desaparecen por sí solas en un periodo de dos a tres semanas, sin necesidad de tratamiento, aunque el color del área afectada puede cambiar durante el proceso de recuperación.

